La iniciativa de reforma laboral promovida por Isaías se encuentra bajo escrutinio de especialistas y actores del ámbito laboral, quienes advierten que el planteamiento podría debilitar el sistema de seguridad social al reducir las obligaciones patronales a esquemas mínimos de registro ante el IMSS.
De acuerdo con los análisis, la propuesta permitiría cumplir formalmente con la afiliación al IMSS sin garantizar aportaciones suficientes para asegurar una cobertura integral de salud ni una pensión digna a largo plazo. Expertos señalan que este enfoque podría transformar un derecho social en un mero requisito administrativo, sin protección real para el trabajador.
Especialistas en derecho laboral advierten que la disminución de aportaciones impactaría no solo a los empleados, sino a la sostenibilidad del propio sistema de seguridad social, al reducir los ingresos que permiten financiar servicios médicos y pensiones. Subrayan que la formalidad laboral no puede limitarse al registro, sino que debe garantizar condiciones efectivas de bienestar.
Organizaciones laborales han expresado que este tipo de esquemas trasladan el riesgo social a los trabajadores, quienes asumirían de manera individual los costos de enfermedad, retiro y contingencias, debilitando el principio de solidaridad que sustenta al IMSS.
Las observaciones han abierto un debate sobre la necesidad de que cualquier reforma laboral fortalezca el sistema de seguridad social, en lugar de fragmentarlo bajo criterios de simplificación administrativa.








